Salir de escena
| Tipo | Técnica |
|---|---|
| Aplicación | Impro |
| Fuente | Teoría general de impro, La lengua secreta de… la impro deportiva, La lengua secreta de la impro |
Abandonar la escena con un motivo y de forma limpia, sin dejar al compañero colgado.
Cuando un improvisador ya ha aportado lo que la historia necesitaba, lo mejor que puede hacer es salir de escena. Quedarse entorpece: roba foco, ralentiza y deja al banquillo con menos gente para entrar y cambiar la escena. Quienes siguen cuando su función ha terminado son «zombies escénicos» (su vida útil ya acabó) o «vampiros escénicos» (absorben la energía de la historia sin ser protagonistas).
Desde dentro hay que ser consciente de cuándo ya no se aporta nada: si no se es el protagonista, probablemente toque salir. Desde fuera, hay que estar atento para entrar y ayudar. Tanto el exceso de prudencia, que espera a que los demás terminen de plantar, como el de osadía, que se queda por protagonismo, hacen que la impro languidezca.
Véase también
Basado en el manual «La lengua secreta de… la impro deportiva».