La lengua secreta de… la impro deportiva · Manual

Sí a todo

Como hemos visto, aunque aceptemos la realidad que nos propone un compañero corremos el riesgo de bloquear la fluidez de la historia. Ponerle peros, corregir, dudar, preguntar inútilmente, discutir, llamar, poner en espera, negar, negociar... son elementos que se disipan de inmediato cuando decimos «sí a todo». «Sí a todo», también conocido como «sí a huevo», es seguir a ciegas a nuestros compañeros aunque la historia se salga de su cauce y vaya por unos derroteros cada vez más alejados de lo planteado inicialmente. La impro deportiva a veces son dos minutos de comedia absurda. Puede que llegado un punto nos convenga más seguir avanzando que perder el tiempo, destruir el ritmo e intentar empastar la andanada de propuestas inconexas o corregir a nuestros compañeros. Encauzar la historia para que tenga un mínimo de coherencia o sentido puede no ser una opción. No hay que justificarlo todo, ni tampoco devanarse los sesos en que todas las ideas converjan. A veces en deportiva la impro tiene que seguir hacia delante a toda costa.

«Sí a todo» es aceptar con entusiasmo, reaccionar con una emoción preferiblemente positiva a la propuesta, no hacer un punto de vista hacia el público saliéndonos del personaje, juzgando aunque sea a modo de broma la propuesta del compañero. No rompamos la magia explicitando la incoherencia o el supuesto error. Intentemos escuchar, observar y entender hacia dónde quiere dirigir la impro nuestro compañero antes de querer nosotros imponer lo nuestro o añadir algo incongruente a su idea.

Seguramente nuestros compañeros tengan ya una idea a futuro, dejémosles desarrollarla y sigámosla. La impro es un juego de roles, y no me refiero a que por ejemplo una sea la jueza y otro el condenado. A veces nos tocará construir más la historia, otras menos. A veces haremos un gag cómico y otras ninguno. A veces seremos solo el cactus de fondo en el western. A veces seremos el protagonista que sufre la afrenta, luego le dan una espada y el objetivo de acabar con el villano.

Muchas veces la mejor aportación que podremos hacer a la impro será salirnos de la escena porque o bien nuestro papel ha terminado o bien ya hay demasiada gente cogiendo foco. Aceptar y decir «sí a todo» puede también implicar que alguien ha decidido cambiar la situación, el peso de la historia, el conflicto... y que nuestro personaje ya no pinta nada y tiene que salir de escena. Aceptamos que nuestro personaje puede haber cumplido su función y separamos esto totalmente de nuestro...

En la wiki hay una definición breve de este concepto: Sí a todo.