Más que un personaje, tienes un rol
Algunas improvisadoras que están comenzando suelen preocuparse en exceso por no saber hacer acentos o personajes. Curiosamente, lo que más se busca aprender es a veces lo más superfluo. Mantener una corporalidad, un acento o un vocabulario da color a la escena, pero no debería ser nuestra prioridad. Lo crucial de nuestro personaje debería ser el rol que desempeña en la historia. Si un elemento de nuestro personaje influye en la historia, es relevante; si un elemento simplemente viste la escena, es decorativo; y si un elemento no influye en la historia y además es invisible al público, entonces es irrelevante y por tanto prescindible. Pensar de antemano que nuestro personaje es introvertido y neurótico es interesante si es significativo para la historia, por ejemplo si fuera ese el problema de su relación, si necesitara ir al psicólogo o si sus inseguridades hiciesen que tomara malas decisiones. Si un elemento no juega ningún papel en la historia, debemos desecharlo. Si un personaje no tiene un rol, ¿para qué ha salido? Queremos hacer personajes relevantes, tanto protagonistas como secundarios. Por ello hay que centrarse en los elementos que hacen que el personaje tenga un rol relevante en la historia. Si plantamos los personajes, nos encontraremos fácilmente con que...
En la wiki hay una definición breve de este concepto: Rol narrativo.