Dilemas
Luke está encaramado a una antena. Está derrotado, y ante él, el abismo. Darth Vader tiene la oportunidad de acabar con él, pero en vez de darle el golpe de gracia, elige darle la oportunidad de gobernar juntos la galaxia. Luke, por su parte, prefiere arrojarse al vacío antes que unirse al villano justo después del giro de guion más famoso de la historia.
En impro, plantear un dilema al protagonista capta el interés de la audiencia y da profundidad a nuestro personaje. En formato corto es una medida directa que podemos introducir en cualquier momento, pero funciona especialmente bien al final, cuando el protagonista tiene que decidir de forma activa cuál es el desenlace de la trama.
Un dilema lo es si tiene peso en la historia o en el personaje. Si no, es una simple elección sin interés. Eso quiere decir que una elección debe tener consecuencias. Escoger debe ser sinónimo de ganar y perder. Luke gana mantener su integridad como caballero jedi, pero prefiere perder la vida. La elección tiene fuerza sea cual sea el resultado. Además tiene peso porque el rasgo distintivo de Luke es la integridad, y el villano lo enfrenta a su contrario: la corrupción.
Este dilema está justificado porque a lo largo de toda la historia se nos ha presentado el sistema de valores del personaje, y ahora es cuando realmente se pone a prueba. No es la típica escena en la que el héroe ha perseguido al villano hasta la azotea de un edificio y el villano ha arrastrado con él al hijo pequeño del héroe. ¿Se arriesgará el héroe a disparar al malvado narcotraficante, parapetado detrás de su ser querido? Aunque la situación genere tensión, el dilema no es real. El héroe jamás pondría en riesgo a un inocente, mucho menos a un ser querido. Generar este tipo de tensión narrativa es relativamente sencillo, solo hay que poner al protagonista bajo una amenaza física. Digamos que un dilema es más una amenaza psicológica y, si hacemos bien nuestro planteamiento, una amenaza a la identidad de nuestro personaje.
Así pues, una manera de proponer un dilema es plantar primero un personaje con una característica distintiva o un sistema de valores y luego ponerlos a prueba. ¿Es un soldado cobarde? Dale la oportunidad de ser un héroe. ¿Un juez justo? Oblígalo a aplicar una ley injusta. ¿Un maestro innovador? Haz que se enfrente a un anticuado sistema educativo. La fórmula es sencilla: un personaje debe tener un rol con un rasgo distintivo que choca directamente con una situación. Al principio de la historia el personaje seguramente elija enfrentarse con la situación, pero esto ha de tener un coste que veremos a lo largo de toda la historia. Cuando Draco Malfoy ve por primera vez a Harry Potter le tiende la mano, pero Harry, intuyendo su malicia, elige a Ron Wesley y Hermione Granger. Las consecuencias de este gesto durarán siete libros.
Harry es un personaje bastante plano. Empieza siendo noble e intrépido y termina siendo noble e intrépido. Por muchas amenazas a las que se enfrente, Harry nunca ha sido agente activo en ninguna de ellas. Por contra, adoramos a Snape porque ha caminado por un sendero de espinas, y lo ha elegido él. Durante toda la obra, Snape evoluciona su...
En la wiki hay una definición breve de este concepto: Dilema.