La lengua secreta de… la impro deportiva · Manual

Los personajes facilitan estructuras y recursos

En «Bienvenidos al norte», un funcionario cínico, vago y aprovechado que sueña con un puesto cómodo en la gran ciudad es enviado a un recóndito pueblo donde aprenderá a apreciar el día a día gracias a la vitalidad de sus compañeros y de los lugareños. «Intocable» tiene como protagonista a un hombre de buen corazón, clase social baja pero hábitos conflictivos al que un multimillonario le ofrece el trabajo de ser su asistente. La piedra angular de estas historias no es la corporalidad o la manera de hablar, es la filosofía vital de sus protagonistas. «Campeones», «Cuento de Navidad», «Forrest Gump»... son historias que no podrían existir sin el personaje sobre el que orbita su trama principal.

Uno de los secretos de la impro es que sembramos y cosechamos continuamente. En la introducción sembramos los miedos, deseos, habilidades y vulnerabilidades de nuestro protagonista. De forma explícita tenemos que plantar al menos una idea disruptiva que poder explotar para desarrollar el nudo. Esta idea es una confrontación directa a lo plantado. Así, cosechar es enfrentar a nuestro protagonista a sus miedos y alejarlo de sus deseos. Durante el nudo recogemos una parte de lo plantado en la introducción, pero también ampliamos la plantación sembrando de nuevo y expandiendo el universo que hemos creado. De esta forma vamos plantando y recogiendo hasta que llegamos al desenlace. Ahí es cuando sacamos una conclusión final, coherente e inevitable, pero que a ojos del público debe parecer algo inaudito y que afecte al personaje principal, porque...

En la wiki hay una definición breve de este concepto: Personaje.