Foreshadowing
La plataforma es una promesa de lo que vamos a ver durante el nudo. El público espera ver la resolución del conflicto y espera ver si los protagonistas alcanzan el objetivo. Durante la introducción, al público le hemos prometido la historia que hemos estado plantando. No deberíamos inventar otra cosa hasta el punto de olvidar la meta y el punto de partida. Hay que recordar una cosa, las promesas en la impro, como en la vida, hay que cumplirlas.
Un foreshadowing es una anticipación. Es que un personaje prometa, advierta, tema, sueñe, desee o incluso hable de cualquier elemento narrativo como un lugar, conflicto potencial, otro personaje..., y por supuesto que posteriormente veamos cumplirse la advertencia o el sueño, o que aparezca el elemento del que se ha hablado.
Si, por ejemplo, al principio el protagonista jura venganza, el público esperará ver una historia sobre una venganza. Es lo que le hemos prometido. Sucede lo mismo con las aspiraciones. Verbalizar un deseo debería dirigir la historia hacia su realización. En impro, verbalizar cualquier elemento debería significar su aceptación hasta el punto de que el resto del elenco debería trabajar unido para llevarlo a escena si eso beneficia a la historia.
Un hombre está encadenado en un sótano y a su alcance hay una sierra que no corta el hierro. No hace falta decir más. Es el comienzo de «Saw» y esa cadena atada al tobillo junto a la sierra vaticinan lo peor. Unos científicos miran hacia arriba con su telescopio y descubren que un meteorito va a chocar contra la Tierra. El alcalde de un pequeño pueblo costero se niega a cerrar la playa cuando ya ha habido varios ataques de un tiburón. En nuestras impros, insinuar, hablar de una posible amenaza o gritar a las autoridades mientras estas las ignoran como en el mito de Casandra que algo malo o bueno va a acontecer puede ayudar a establecer la premisa de nuestra obra. Si somos claros, nuestros compañeros deberían recogerlo, registrarlo y hacer que ocurra. Ir en un barco y anunciar que no hay suficientes botes salvavidas para todos significa que el improvisador está proponiendo el conflicto de que, para cuando el barco se hunda, los protagonistas tendrán dificultades para conseguir un bote. Literalmente esa frase se dice en «Titanic» mucho antes de que llegue el iceberg.
Además de llamar a la catástrofe con advertencias, podemos utilizar el foreshadowing para presentar personajes antes de que aparezcan en escena. A esto se lo conoce como presentación diferida, y es una técnica donde la reputación de un personaje llega antes de que aparezca. Es simplemente que un personaje hable sobre otro para darle bombo. Jules tiene una conversación telefónica donde se nos cuenta que el señor lobo es increíble, y cuanto aparece encarnado por Harvey Keitel en «Pulp Fiction», lo es. Los personajes anunciados con gran pompa y que luego son irrelevantes o desaparecen de un plumazo son muy frecuentes y provocan gran decepción. Sucede con innumerables villanos, como en «Stranger Things», «Lost» y muchísimas películas de Marvel. Si anunciamos un personaje con todo lujo de detalles como lo hace Tarantino, debería ser importante para la trama.
El foreshadowing se aplica para todo, y es un ejemplo concreto y práctico de plantar y recolectar. En «Dragonheart», un monje le hace poemas al legendario país de Avalon en la primera escena después del prólogo. El poema parece irrelevante y llegar a Avalon no es ni mucho menos el objetivo del grupo. No obstante, cuando conocen al dragón, vuelan hasta ese lugar porque Draco necesita hablar con sus ancestros.
En impro, deberíamos atender a la propuesta del compañero, reaccionar y posteriormente recogerla para hacerla crecer. Ante todo, entender que una propuesta es una intención. Tenemos que expandir lo que ya tenemos antes que proponer otra cosa distinta nosotros mismos. Marcar una promesa en el inicio que origina expectación y puede crear la premisa hace que la audiencia se enganche porque espera que algo ocurra. Cuando no llega, se siente decepcionada. Incluso nosotros, como improvisadores, nos sentimos también atraídos por la fuerza magnética de la dirección que hemos marcado si es certera. Cuando no hemos plantado una semilla concreta, divagamos y seguimos improvisando hacia ninguna parte, nos sentimos perdidas y hay una sensación general de que la impro no está funcionando. El conflicto no deja de ser un foreshadowing encubierto, y ya hemos visto muchas maneras de plantarlo, o al menos de seguir un objetivo como si estuviésemos siguiendo miguitas de pan.
La plataforma pone a los improvisadores en sus marcas, el conflicto los deja listos, el objetivo señala la meta y el incidente incitador da el pistoletazo de salida. Toda la pista de obstáculos hasta la foto finish es la trama. Por eso, para llegar al supraobjetivo, los secundarios, o el mismo protagonista, deben proponer una serie de microbjetivos intermedios, con, a su vez, microconflictos. En narrativa esto se conoce como plantar puntos de trama, puntos de obstáculo y puntos de ayuda. Comúnmente, se lo conoce como...
En la wiki hay una definición breve de este concepto: Foreshadowing.