Urgencia
Urgencia y amenaza van de la mano, aunque pueden darse la una sin la otra. Que el protagonista diga en voz alta que ha manchado el sofá con helado de chocolate y que su cita llega y que llegan en una hora implica urgencia, pero no hay amenaza. Como una urgencia se crea poniendo un plazo, un límite, una cuenta atrás... basta con mentarlo. Soltarle al protagonista que el techo se va a caer es inespecífico. Decir que se está cayendo es urgente. Está ocurriendo ahora.
De todas formas, para salir de la clásica cuenta atrás de la bomba o del plazo del mafioso que pone 48 horas a los protagonistas para entregarles el dinero, tenemos el evento. El evento enmascara la inserción de la urgencia en nuestra impro. En «Aang, la leyenda del avatar» el evento es el eclipse en el que los malos alcanzarán su máximo poder. En «La princesa prometida», la boda que hay que impedir. En «Armagedón» es el meteorito, y en cualquier historia de catástrofes el evento es la hecatombe en sí. Siempre hay un ritual que se va a completar, una coronación, un intercambio de sustancias en el puerto esa misma noche, una batalla, una llegada... La amenaza y la urgencia están muchas veces ya integradas en la historia porque de facto son la historia en sí. Muchos improvisadores tienen dificultades para encontrar la manera de introducir el conflicto, y en impro tenemos una de las herramientas más sencillas para hacerlo, la...
En la wiki hay una definición breve de este concepto: Urgencia.