Entradas y salidas
No es obvio que como improvisadores podamos entrar y salir de una escena. Los primeros días, quien está aprendiendo a improvisar no sabe que puede irse o que puede entrar, y mucho menos sabe cómo. Es normal al principio ver a improvisadores que se quedan plantados dentro de la escena sin saber qué más hacer porque no tienen el hábito de salir. El mismo caso parejo lo tenemos cuando por ejemplo desde dentro dos improvisadoras llaman a gritos a un cerrajero para que abra el buzón, pero a pesar de su insistencia allí no aparece nadie. Es cuestión de habituarse y de adquirir la mecánica. Al principio hay reticencias, dudas, excusas..., pero después de experimentar el proceso todo eso se evapora, y en pocas semanas nuevos improvisadores entran y salen sin miedo.
Si estás comenzando en la impro, un pequeño inciso, ve a ver impro. Los recursos no tienen derechos de autor. Fíjate en lo que hacen los que ya llevan unos años y simplemente incorpóralos a tu repertorio. Copia lo que funciona y desecha lo que no. En impro tenemos una serie de convenciones, las hemos aprendido por herencia unos de otros, y en cada escuela y compañía, a veces tienen las suyas propias. Por ejemplo, para...
En la wiki hay una definición breve de este concepto: Entradas y salidas.