La lengua secreta de… la impro deportiva · Manual

Un poco de pedagogía y acabamos

Te encontrarás algo parecido con el marco pedagógico que se sigue en estos lares. Con que lleves un tiempo en el mundillo ya habrás visto de todo. Nosotros nos vamos a centrar en técnicas concretas y consejos prácticos. En el primer capítulo ya resumo que un recurso narrativo se implementa con herramientas que aplican una técnica y pongo un ejemplo. Eso nos sirve de piedra angular para entender la dinámica de cómo aplicamos la teoría al teatro de improvisación.

A un problema concreto le va a seguir una propuesta concreta como solución. En esta casa respetamos las leyes de la termodinámica y seguiremos los consejos de la pedagogía moderna, que para algo mis padres me pagaron la carrera de Psicología sin ser yo nada de eso. Si vieran que me dedico en realidad a enseñar técnicas para que personas adultas jueguen a ser bacilococos que tienen que escapar de la amoxilicina personificada en un señor que se pasa la escena desorinado de la risa, irían raudos a teatro de la gestalt para gritarle a una silla vacía y llorar durante horas en posición fetal.

Esto es relevante porque para aprender impro se sigue la evolución natural de la vida. Muchas escuelas comienzan con frases motivacionales como «la impro es jugar» o que «en la impro no hay error», se sigue por juegos sencillos que fácilmente guían la historia y finalmente del corto formato deportivo pasamos al largo formato con códigos más realistas y algunas veces dramáticos. El manual sigue este orden, en los primeros capítulos tienes que dar por hecho que cuando digo impro estoy hablando exclusivamente de deportiva. Además, al principio los conceptos aparecerán simplificados, y donde se escriben afirmaciones categóricas como «siempre», «nunca», «todos», «ninguna»... es por una cuestión de facilitar la lectura, ser claros y concisos. Las primeras frases que escribía para el borrador de este manual tenían un aspecto del tipo «posiblemente esta podría ser una de las múltiples soluciones que quizás hubiera funcionado en este caso hipotético teniendo en cuenta que otra manera de desarrollar una solución plausible también podría haber funcionado según las distintas condiciones que se hubieran podido darse en la escena». Ilegible. Ahora vas a leer «para que una historia funcione hay que añadirle un objetivo». No es siempre cierto, pero es cierto en la mayoría de los casos. Es fácil de entender y según ahondemos en la impro ahondaremos en su complejidad. Si en la impro no hay error en tu primera clase, en los primeros capítulos no hay excepciones. Todo estará bien encapsulado como una bonita pieza de cerámica, luego empezaremos a jugar con el barro.

Bien, ahora sí, hasta aquí la introducción. Agárrate a la silla porque vamos a tratar de arrojar luz sobre el aparentemente insondable universo de la impro.