Hoy es martes
Una frase banal provoca una reacción emocional desproporcionada.
Sirve como: Ejercicio de clase
Dos personas en escena. Una espera, la otra entra y dice «¡hoy es martes!». La que estaba en escena reacciona con una emoción desproporcionada, como si fuera la noticia más importante de su vida, y justifica por qué, por ejemplo porque hoy tiene un examen. La escena avanza a partir de esa reacción.