Eres un… Sí, soy un…
Cada propuesta que recibes la aceptas y la haces tuya: «eres un dragón», «sí, soy un dragón».
Sirve como: Ejercicio de clase
Por parejas o en círculo. Una persona le dice a otra «eres un…» y cualquier cosa: un dragón, una abuela fiscal, una nevera. La otra responde «sí, soy un…» y lo muestra con el cuerpo, añadiendo algo. Después propone ella.